eBay y Rebecca Minkoff aspiran a transformar la experiencia en retail con una tienda basada en datos de sus visitantes

Datos. En el mundo online eBay lo tiene claro; su utilidad no sólo es clave, sino que a veces lo es todo. Aunque suene frío catalogar compradores (personas) basados en algoritmos, en predicciones de comportamientos, que han llevado a automatismos como el RTB.

La diseñadora Rebecca Minkoff, en colaboración con eBay, ha llevado a una tienda real en el SoHo de Nueva York algunas innovaciones y aplicaciones digitales que le ayudan a ir un paso más en varias cuestiones:
  • Puede mejorar el proceso de decisión de compra de sus clientes
  • Ayuda a sus clientes con una experiencia de compra más completa
  • Optimiza su stock
  • Consigue datos de qué funciona y qué no
  • Optimiza la comunicación que realiza en la tienda (a través de sus soportes digitales)


Estos son sólo algunos beneficios que obtiene si atendemos a que la visita a la tienda aporta interesantes mejoras para el consumidor. Por un lado, no es necesario vivir la espera habitual a ser atendido, ya que toda la tienda cuenta con soportes digitales que nos permiten hacer prácticamente "todo". Además, a través de la App de Paypal podemos seguir esa compra o cerrarla directamente en tienda.


El interior de la tienda cuenta con displays touch que, además de servir de catálogo, emiten contenidos basados en la cercanía de los diferentes compradores y los datos que tenemos de ellos. Es decir, emiten contenidos personalizados para cada comprador, buscando que reciba el mensaje más efectivo en cada momento. Esto evidentemente es un proceso de aprendizaje, en el que para acertar tenemos que ir aprendiendo a medida que obtenemos datos y entendemos la fase de venta en que se encuentra el consumidor. Para ello en eBay se han inspirado en el "funnel de ventas" (embudo suena peor), que ya se analiza en online según el total de entradas de posibles compradores y el nivel de cierre de ventas que se realiza. 

La experiencia en los probadores también se mejora notablemente gracias a los soportes de digital signage. Por un lado, a través de la App obtenemos mensajes de cuándo un probador ha quedado libre y podemos utilizarlo. Por otro, el propio espejo del probador es un "mirror screen", que una vez dentro y gracias a RFID, nos realiza sugerencias basadas en las prendas que hemos seleccionado. Además, este probador es interactivo, y podremos navegar para buscar mejores opciones. El consumidor no "saca la cabeza" para solicitar ayuda en el probador (un hecho que no funciona bien como experiencia de compra), sino que gracias a la tecnología puede solicitar asistencia.

La tienda física dispone de esta forma de "Real time insights" del comprador. Algo que sin duda transformará el cómo se hacen las cosas en retail, ya que nos permite saber no sólo lo que se ha comprado, sino sobre todo lo que no se ha comprado, algunos motivos de esta decisión, y los pasos que ese consumidor ha seguido durante ese viaje de compra.