España puede disponer en breve de su Callao Circus o Callao Square enbeneficio del digital out of home

Leía ayer en El País la noticia sobre el nuevo proyecto que el Ayuntamiento de Madrid pretende acometer en Callao. Amén de las críticas sobre cómo ha evolucionado esta zona y la nostalgia de los que demandan más cultura, lo cierto es que el proyecto podría suponer un hito importante para la publicidad exterior digital (digital out of home).



El plan del gobierno madrileño es crear en Callao un nuevo Times Square o Picadilly Circus. De esta forma, la plaza estaría dotada de nuevos soportes digitales de gran formato, que permitan crear más vida y espacios de difusión dentro de esta concurrida zona madrileña, algo que ya inició con las pantallas de los Cines Callao (Callao City Lights). En aquellas ciudades que cuentan con estos puntos de referencia, las ideas y campañas creativas se multiplican en favor de la publicidad digital, y precisamente esos países son los que cuentan con un mayor porcentaje  digital en el total de inversión en publicidad exterior. En España podríamos de esta forma dar los primeros pasos hacia espacios digitales en zonas emblemáticas y que de esta forma el medio tenga más repercusión.



Ahora parece que los políticos podrían trabajar con responsabilidad para salvaguardar estas inversiones y plantear una forma de implementar los soportes digitales en ciudad de forma profesional. El problema viene muchas veces en el uso político que se hace de estas cuestiones; algo que pude observar de primera mano en las diferentes visitas a Bogotá, Caracas o Lima, donde los gobiernos promueven o prohíben estos proyectos a su antojo, y la inversión realizada por los exclusivistas no está amparada ni asegurada. El hecho de trabajar un proyecto desde el propio gobierno ayudaría a garantizar esta seguridad, aunque la normativa nos pueda gustar más o menos; no se puede contentar a todos. Pero si podemos reclamar la responsabilidad necesaria a los gobiernos para favorecer a un medio que crece hacia lo digital, y que pueden convertir en servicio al ciudadano. En esta línea se habla de Ciudades Digitales y de Smart Cities. No se trata de entrar en una palabrería partidista sobre estos conceptos, que la podemos ver en muchos eventos sobre estos temas, sino en entender cómo y qué funciones deben tener estos soportes digitales para que realmente sean servicio ciudadano.