Un ayuntamiento sustituye a su recepcionista por digital signage. ¿Hasta dónde podemos / debemos llegar?

La rápida evolución de la tecnología nos está llevando a conseguir aplicaciones, dispositivos y herramientas sorprendentes que están cambiando nuestra vida. Tanto es así, que a veces nos podemos plantear cuestiones como recortar puestos de trabajo y sustituirlos por estos avances tecnológicos. El debate en realidad no es nuevo, sino que está en marcha desde la revolución industrial, aunque quizá hasta ahora no era un cambio tan acelerado.

En esta línea, un ayuntamiento británico (Brent) ha decidido sustituir a su recepcionista por un asistente virtual, que será quien reciba a los ciudadanos a través de una holografía cifrada en 14.000 euros. La nueva recepcionista se llama Shanice, y se trata de una proyección realista que saludará a los ciudadanos y les aportará la información que buscan, ya que cuenta con una pantalla táctil. Evidentemente esta aplicación interactiva tan sólo puede contestar algunas preguntas, y seguramente armarse de paciencia no le resultará costoso... pero para el ayuntamiento supone un ahorra anual de unos 20.000 euros. Evidentemente esta nueva recepcionista requiere también actualización y mantenimiento, así que veremos el ahorro real al que se llegará. No se trata de algo esporádico en Brent, sino que en otros municipios de España ya vemos información turística y trámites con la administración que se pueden gestionar y agilizar desde dispositivos de digital signage.

Como era de esperar, este desarrollo ha levantado polémica entre los políticos, lógicamente de la oposición; pero en realidad nos puede hacer reflexionar en torno a una pregunta común en el desarrollo tecnológico: ¿hasta donde puede / debe llegar el digital signage? Otra parte del debate se centrará en las relaciones humanas, ya que si bien las videoconferencias, whatsapp, y otras App nos han permitido acercarnos y comunicarnos más rápido, nos alejan también de ese roce; como decía Michael Eisner, director de Disney, "a veces sólo tienes que estar ahí con la gente. Tienes que estar en la misma habitación con ellos, mirarlos a los ojos, escuchar sus voces. La mayoría de las malas decisiones que he tomado han sido por videoconferencia. En las compañías creativas tienes que utilizar el lenguaje del cuerpo, como mirar a los ojos". ¿Tú cómo lo ves?