Soportes interactivos: convertir a los visitantes en compradores

En la era de la compra online, las tiendas se enfrentan al reto de ir más allá del mero "mostrar productos", y convertir a los visitantes en compradores de productos. En este punto el digital signage tiene un largo recorrido, especialmente a través de soportes interactivos que conviertan la experiencia física en una acción con alto componente digital.

Se trata en realidad de transformar determinados puntos de la tienda en útiles herramientas interactivas en las que entre la marca y el público se produce algo más que la mera información del producto. Un catálogo interminable de opciones personalizadas, una compra más social (compartida), un beneficio inmediato en la propia tienda física...elementos que apoyan el proceso de decisión con la ventaja de tener el producto al alcance de la mano; poder tocarlo sigue siendo un simple y poderoso elemento diferencial frente a la tienda online.

Pensemos además en que los displays o totems interactivos nos abren nuevos espacios de venta y de experiencia, lugares donde no teníamos tienda, pero que se convierten por un instante en nuevos entornos para que nuestra marca siga contando historias. Una historia que debe continuar en el espacio físico de la tienda, y para ello el digital signage se pone a disposición de los retailers, ayudando a evolucionar el punto de venta hacia lo digital, recuperando así el terreno de Internet y provocando estrategias conjuntas. El punto de venta interactivo es capaz de jugar con más sentidos que Internet.