Déjalo en "signage". No nos creemos que esto es digital

"Transformar realidades incluso a riesgo de equivocarnos". Con esta frase concluía el artículo de Joana Sánchez (@ejoana) en Expansión titulado "25 profesiones y competencias digitales", en el que se apuntan las necesidades que el nuevo panorama digital demanda de los profesionales de la comunicación y la publicidad. Para Joana, todo parte del protagonismo que ha ganado el consumidor, que está en el centro de toda acción y estrategia, por tanto las empresas deberán velar por estas profesiones digitales y cultivarlas.

En relación al mercado del digital signage podemos observar que el digital product manager, el digital trade marketing y otros perfiles pueden ser profesiones a abordar con interés por parte de comunicadores y publicistas. De todas formas, para llevar estas intenciones a buen puerto me quedo con la frase final "transformar realidades incluso a riesgo de equivocarnos", porque en digital signage riesgos estamos tomando pocos, y transformar realidades todavía menos, muchas veces por presión. Así, aunque lo digital ha cambiado la forma de consumir, escribir, relacionarse y publicitarse en medios, en el digital signage todavía pesa más la "tradición", "convencionalismos" y "valores arcaicos" de la publicidad exterior. Unos frenos que dejan el digital signage en simplemente "signage", robándole su alma innovadora: la vertiente digital.

Arcaico porque seguimos planificando como hace décadas; valorando soportes, posibilidades creativas e innovaciones con los mismos baremos del pasado. Vemos los avances y mejoras como los datos, la analítica, el conocimiento de la audiencia permanecen como algo "interesante" y "futurista", cuando son uno de los ejes para conocer el impacto de una campaña. Las propias campañas no son digitales desde su misma concepción; emitimos spots de TV o imágenes estáticas a través de pantallas digitales, y luego nos sorprendemos y viralizamos campañas extranjeras en las que se les ha ocurrido que la gente publique su foto en Times Square. Nos centramos en adaptar los soportes digitales a cuadrículas de circuitos de exterior que equiparen estos soportes al papel, independientemente de lo que podemos emitir en uno u otro; dejando en segundo plano interesantes analíticas a través de reconocimiento facial que nos hablan del público, que nos ayudan a cambiar el sector y a arriesgar en la forma de hacer las cosas. Porque si las cosas siguen como están es mejor que adaptemos los términos; podríamos dejarlo en "screen signage" ya que al fin y al cabo no nos creemos que esto es digital, sino más bien un bucle de spots más o menos animados en donde la única novedad que aportamos es una pantalla.