La compra es social... ¿qué implica esto para los contenidos digitales?

Expansión publicaba ayer un estudio reciente realizado por PwC sobre compra y redes sociales. En este estudio se muestran las opiniones del público ante las redes sociales preferidas para la compra, así como su opinión sobre la eficacia de la publicidad online frente a la televisión o la prensa, y cómo influye en la compra. Las cifras de crecimiento de inversión publicitaria en Internet han provocado la moda por este medio, que sigue creciendo muchas veces de forma desordenada y sin entrar en análisis de eficacias. De todas formas, en el otro lado de la balanza nos encontramos con el crecimiento de las compras online que, en algunos sectores, han cambiado la forma de distribución e incluso han suprimido tiendas físicas.

Bajo las reflexiones del párrafo anterior, creo que es interesante detenerse también a analizar estas cuestiones en digital signage. Si en redes sociales el público cree que lo más importante son las recomendaciones, ¿qué es lo más importante para que el público compre más en retail gracias al digital signage? ¿cómo consigo contenidos más eficaces para mis canales internos, corporativos o publicitarios? Responder a estas cuestiones conllevaría un alto número de artículos, pero creo que podemos recordar algunas ideas que expuse en el artículo "¿Qué hay de cierto en que el 70% de las decisiones de compra las tomamos en el punto de venta?"... y a partir de aquí podemos estudiar otros puntos que afectan a canales corporativos:


  1. Número de pasillos de compra
  2. Tipo de viaje
  3. Propensión a la compra
  4. Tamaño del hogar
  5. Visitas por semana a la tienda
  6. Edad
  7. Tamaño de las compras
  8. Compulsividad
  9. Género
  10. Participación en la compra (entorno)
  11. Uso de lista
  12. Tipo de displays (digital signage, plv...)


Parece que estas doce cuestiones no dependen de nuestros canales de digital signage... pero en realidad están directamente relacionadas. A través del contenido podemos provocar que alguien pase más tiempo en la tienda (acceda a más pasillos de compra), podemos personalizar los mensajes y contenidos según necesidades del cliente (con una buena analítica de los datos que nos reporta el digital signage), podemos provocar la compra por impulso (o animar a ella...) o podemos provocar la participación con las marcas, bien uniendo las redes sociales o bien consiguiendo a un público protagonista de nuestros contenidos.

Si nos vamos hacia la comunicación corporativa sucede en parte lo mismo. Tenemos que ser capaces de adaptar los contenidos y mensajes a otro entorno; ser creativos a la hora de llamar la atención; buscar secciones que inviten a participar y generen por tanto "boca-oreja" que aumente las ganas de ver cada día la pantalla... y todo debe tener un componente de servicio y diálogo, sin caer en el monólogo que podemos ver en muchas estrategias de social media en las que no cabe la participación.

A partir de estas cuestiones podemos valorar si en digital signage los contenidos influyen en la compra y si resulta más útil y atractivo que comunicar a través de la televisión.