Burberry entra en China a través de experiencias digitales en sus establecimientos

Foto: The Maosuit, Flickr

La firma británica Burberry presentó su nueva tienda en Sparkle Roll Plaza, Beijing; un establecimiento de 12500 metros cuadrados en los que nos encontramos una fuerte apuesta de la marca por sorprender con medios digitales.
El exterior de la tienda dispone de enormes paneles de LED en los que se combinan imágenes específicas de las colecciones de Burberry con las sensaciones y novedades que quiere transmitir la marca. En los foros de moda atribuyen esta renovación al diseñador Christopher Bailey, que ha transformado la marca.
La experiencia en el evento de inauguración fue impresionante. Al igual que Pull&Bear presentó su tienda 2.0 con un grupo de música, Burberry salió a lo grande con Keane y desfiles de su colección a través de hologramas mezclados con modelos reales que cautivaron a los asistentes. El evento se pudo ver además en 50 de sus tiendas de todo el mundo y a través de más de 200 webs especializadas; de esta forma, los medios digitales permitieron expandir el mensaje de la marca y el digital signage mostró una de sus grandes cualidades: compartir experiencias de marca entre diferentes usuarios desde cualquier tienda.
El interior del establecimiento también cuenta con tecnología interesante, ya que los empleados disponen de iPads para facilitar y mejorar la experiencia de compra, así como diferentes soportes de digital signage, especialmente interactivos, que ofrecerán información relevante para conectar con la marca en el momento de decisión y prueba de los productos. De esta forma Burberry refuerza su apuesta por los medios digitales y especialmente por la comunicación en el momento clave de compra, característica vital del digital signage. No se trata de una estrategia nueva, ya nos sorprendieron con su pasarela digital en Picadilly, así como la presentación de colecciones a través de pantallas, iPad, etc, que nos abrían una experiencia on-off interesante para el público.
De esta forma, asistimos no sólo a una apuesta tecnológica, sino a una tendencia clave a digitalizar los espacios de experiencia de compra. Una experiencia que se completa y amplía gracias a los medios digitales que, lejos de ser los protagonistas, abren a las marcas nuevas formas de impacto y, especialmente, nuevas formas de diálogo y conocimiento de sus clientes.