El digital signage al servicio del medioambiente

Entre los motivos para defender la implantación y beneficios de un sistema de digital signage nos encontramos con una estrategia de marketing verde, es decir, con un posicionamiento ecológico gracias a que podemos prescindir de gran parte de la cantidad de papel que imprimimos, además de sus costes y consumo en el envío.
Desde mi punto de vista es necesario trabajar con mayor exactitud los planes de negocio para demostrar en qué período podemos amortizar esa inversión inicial teniendo en cuenta los ahorros que presuponemos en otros soportes y materiales. De todas formas, el plan de negocio debe incluir también el aumento considerable en comunicación así como la calidad de impacto que aporta un soporte digital frente a uno estático. De todas formas, esto es motivo de otra discusión.
Las estrategias de marketing verde funcionan muy bien en el digital signage y es uno de los valores que muchas compañías potencian en sus estrategias de responsabilidad social corporativa. El público demanda productos ecológicos o cuidadosos con el medio ambiente, y demanda también buenas prácticas entre los retailers. En ese sentido, el digital signage puede aportar una situación privilegiada entre los soportes de PLV e incluso para la comunicación publicitaria exterior.
Pero podemos ir un paso más allá, como ha realizado el Acuario de Palma recientemente, y concienciar al público sobre el estado del mar y sus especies a través de sistemas de proyección y sistemas interactivos que permiten mostrar lo que en cautividad no sería posible. Me refiero a las simulaciones que han creado para hablar del atún de aleta azul, un animal complejo para criar en cautividad, pero que a través de estos sistemas digitales podemos aprovechar para concienciar y formar a los visitantes.
El digital signage tiene una vertiente formativa que debemos cuidar especialmente y que conlleva una responsabilidad añadida a los promotores de la red digital en cuestión.