La marca blanca en busca de su reinado

Ya gozaban de buena salud y aceptación, y en los útimos años han tenido un impulso importante con las mejoras introducidas por Eroski, y sobre todo por el crecimiento exponencial de Mercadona, que se ha basado en una alta calidad. Ahora, aprovechando el momento económico del país, se hacen más dueñas del mercado. Lo que debemos valorar es si la enorme diferencia de precio equivale a la pequeña diferencia de calidad o viceversa...

Te dejo la noticia:

En los últimos meses, el consumo de las llamadas "marcas blancas" o "marcas de distribución", se ha elevado de forma considerable debido a que los consumidores buscan el ahorro en un momento difícil para su economía: en julio la inflación se situó en el 7%. Estas marcas permiten ahorrar entre un 18% y un 42% sobre las primeras marcas.

España es uno de los países con mayor cuota de mercado para las marcas blancas. Ocupa la cuarta posición en Europa, con un 34% del total de productos vendidos. Este aspecto, unido al estancamiento de la economía española explica el hecho de que en los últimos 12 meses el volumen de facturación de los productos vendidos bajo la denominación del establecimiento sea del 27, 3% más que en los últimos dos años.

En cuestión de precios, un informe de Mercasa elaborado a finales de 2007 coloca a la cabeza del ahorro a Eroski, cuyos productos valen de media un 42,9% menos que los de la marca líder de cada categoría, según publica El Pais . Le siguen de cerca Carrefour y Alcampo y, a algo más de distancia Ahorramás y Mercadona.

El procedimiento que siguen las también llamadas "marcas recomendadas" para conseguir el ahorro es variado. En ocasiones, esconden a fabricantes casi desconocidos, cuyo gasto en publicidad es inexistente, al igual que el de transporte, pues sus centros de producción y almacenaje se sitúan muy cerca de las grandes cadenas.

En los casos en que el fabricante es conocido, se recurre a diversas acciones: reducir los costes a partir de acuerdos con las cadenas para distribuir sus productos en exclusiva; presiones por parte de los puntos de distribución para que les vendan los productos a muy bajo precio; e incluso introducir en los establecimientos distintas calidades de un mismo producto (por ejemplo, detergentes con menos perfume)



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fuente: marketingdirecto.com